Preguntas frecuentes
Qué es Cardim, cuánto cuesta y qué hace — sin rodeos.
¿Cuánto cuesta Cardim?
Cardim cuesta 0,20 € por cada persona de cada reserva que un cliente haga desde tu enlace. Una reserva para una persona cuesta 0,20 €; una mesa de cinco cuesta 1 €. No hay cuota mensual, no hay mínimo y no hay límite máximo. Es gratis hasta 1 de febrero de 2027.
¿Tengo que pagar una cuota mensual?
No. Cardim no tiene cuota mensual ni suscripción. Solo pagas por las reservas que tus clientes hacen por su cuenta desde tu enlace, y en un mes en el que nadie reserve no pagas nada.
¿Qué es lo que no se cobra?
No se cobran las reservas que introduces tú — las del teléfono y las de quien entra por la puerta —, las que se cancelen, ni aquellas en las que marques que el cliente no apareció.
¿Necesito tarjeta de crédito para empezar?
No. Crear la cuenta no pide datos de pago y Cardim es gratis hasta 1 de febrero de 2027.
¿Para qué tipo de negocio sirve?
Cardim sirve para negocios que trabajan con cita previa o con reserva: restaurantes, barberías, peluquerías, uñas, estética, masajes y clínicas. Un restaurante reserva mesas por número de personas; los demás dan hora con una persona del equipo.
¿Mis clientes tienen que crear una cuenta?
No. El cliente elige la hora, escribe su nombre, su teléfono y su email, y listo. No hay cuenta ni contraseña de cliente: cada reserva se identifica con un enlace imposible de adivinar, que recibe por email y que le sirve para cambiar la hora o cancelar por su cuenta.
¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?
Unos minutos. Al crear la cuenta, Cardim ya deja configurado un horario, un primer servicio y un perfil de equipo según el tipo de negocio, y la página de reservas queda online al terminar el registro. Puedes cambiarlo todo después.
¿Se conecta con Google Calendar o con Outlook?
Sí, y en los dos sentidos. Cardim lee los periodos ocupados del calendario que conectes, para no ofrecer horas en las que ya tienes otro compromiso, y escribe en ese calendario cada reserva que recibas. Lo que el cliente escribe en el campo de notas no se copia allí.
¿Y si ya recibo reservas por Instagram o por teléfono?
Puedes seguir recibiéndolas, y esas no se cobran. Cardim resuelve el problema contrario: atiende a quien quiere reservar a las once de la noche, o mientras estás atendiendo a otra persona. Pon el enlace en la bio de Instagram y en tu perfil de empresa en Google.
¿Qué pasa cuando alguien no aparece?
Marcas esa reserva como ausencia y sale de tu factura de ese mes. Cardim envía automáticamente un recordatorio por email el día antes, que es lo que más reduce las ausencias.
¿Hay lista de espera?
Sí. Cuando un día está completo, el cliente puede entrar en la lista de espera y recibe un email automático en cuanto una cancelación libere la hora que quería.
¿Puedo darme de baja cuando quiera?
Sí. No hay contrato ni permanencia, y puedes exportar los datos de tu cuenta — clientes, reservas, servicios, equipo y facturación — en cualquier momento desde Ajustes.
¿De quién son los datos de mis clientes?
Los datos son tuyos. Según la ley de protección de datos, el comerciante es el responsable del tratamiento y Cardim es el encargado del tratamiento: guardamos y tratamos esos datos solo para prestarte el servicio. No los vendemos ni los usamos para publicidad.
¿Cardim me trae clientes nuevos?
No, y es una diferencia importante. Cardim no es un marketplace: no tiene un catálogo donde los clientes busquen, y por eso no cobra comisión por cliente captado. Sirve para recibir las reservas de los clientes que ya son tuyos sin tener que coger el teléfono.
¿Se pueden reservar dos personas a la misma hora?
No. Cada persona del equipo, cada sillón y cada sala solo puede tener una reserva a la vez, y esa regla no vive en la página: vive en la base de datos. Postgres rechaza una segunda reserva solapada aunque dos clientes pulsen confirmar en el mismo segundo. La única forma de tener dos a la vez en el mismo recurso es que la fuerces tú mismo, a propósito, desde tu panel. En un restaurante la sala tiene plazas, así que varias mesas a la misma hora son normales, y lo que Cardim garantiza ahí es que las personas reservadas nunca sumen más que el aforo que hayas fijado. Y el mismo cliente nunca se queda con dos reservas solapadas: eso no lo puede forzar ni el propio comercio.
¿Y los clientes sin email?
Resérvalos tú. Las reservas que introduce el comercio solo necesitan el teléfono — el email es opcional — y son siempre gratuitas, hoy y después del 1 de febrero de 2027. Lo que ese cliente no recibe son los emails automáticos: la confirmación, el recordatorio de la víspera y el aviso de la lista de espera salen todos por email, y Cardim no envía SMS. Te quedas con su teléfono en la ficha del cliente y un botón de WhatsApp al lado, para cuando quieras confirmar a mano.
¿Puedo poner el botón de reservas en mi propia web?
Sí, con una línea. En Ajustes encontrarás un fragmento de código para copiar: pégalo en la página de tu web donde quieras el botón y ahí aparece un botón de reservas. Quien haga clic reserva sin salir de tu web, en una ventana sobre la página. No necesitas plugin ni programador, funciona en WordPress, Wix, Squarespace o en una página hecha a mano, y las reservas que entren por ahí te aparecen identificadas como venidas de tu web.
¿Puedo probarlo antes de crear una cuenta?
Sí. Hay una tienda de demostración abierta a todo el mundo — Estúdio Aurora, con el enlace en la página de inicio — donde reservas una cita de principio a fin igual que lo haría un cliente: elegir el servicio, elegir la hora, recibir la confirmación. Es una peluquería inventada, no existe: no se envía ningún correo a nadie, no queda nada apuntado en la agenda de nadie, y las reservas que hagas allí se borran cada noche.